Domingo, 09 de mayo de 2010



La relación de pareja se sostiene en dos pilares fundamentales: el Amor y el Diálogo. Si falta alguno de estos dos elementos no estamos hablando de matrimonio o pareja sino de un hombre y una mujer que viven juntos sin ningún tipo de relación profunda. El amor y el diálogo crean comprensión y armonía en la vida de familia.


¿Cómo debe ser la comunicación en la pareja?

  • No dejarse llevar por la monotonía.
  • Amar y sentirse amado. Para ello el otro debe de escuchar con una cierta frecuencia que le dices: Te quiero, te amo, te necesito…
  • Esforzarse por poner en común todas las vivencias y experiencias que la vida matrimonial, familiar y social nos ofrece diariamente.
  • El silencio, el no compartir, la falta de diálogo debe estar desterrado de la vida matrimonial.
  • Aceptar con amor y humildad las pequeñas o grandes debilidades que se vayan presentando en la vida de pareja… El otro tiene fallos, yo también los tengo… ¿Cómo podemos ayudarnos el uno al otro? ¿Cómo te puedo ayudar…?
  • No disimular ni disfrazar los pequeños conflictos de cada día por miedo a enturbiar la armonía y la paz. Esta postura creará a la larga más problemas y dificultades en la comunicación.

 

¿Qué es dialogar?

Intercambiar puntos de vista, razones de ambos. soluciones posibles… pero siempre escuchando al otro con buena voluntad y sabiendo aceptar con humildad y sencillez todo lo positivo que el otro aporta. Cerrarse al diálogo es cerrar la puerta a todo entendimiento y hacer insoportable la convivencia.
El diálogo sincero y amistoso ayuda a solucionar problemas y descargar las tensiones.

Se dialoga no sólo con la palabra, sino también con la mirada, la sonrisa, el tono de la voz, los gestos, el silencio… Este tipo de lenguaje es a veces más necesario y reconfortante que el de las palabras, porque expresa con mayor claridad la actitud interior.

Lo que hay que potenciar y evitar en el diálogo:

Actitudes positivas que facilitan el diálogo

  1. Aceptarse uno mismo como es, pero teniendo presente que puede cambiar y mejorar.
  2. Dejarse ayudar. Esta postura siempre cautiva al otro.
  3. Ser coherentes, transparentes y sencillos a la hora de comunicar algo.
  4. Aceptar al otro como es, con sus luces y sus sombras.
  5. Comprender al otro en aquello que dice y en lo que no puede o no sabe decir; aquello que está detrás de sus palabras.
  6. El espíritu de tolerancia y un cierto desprendimiento de las propias seguridades.
  7. Saber encajar con sencillez los propios errores y limitaciones.
  8. El optimismo, la alegría y el buen humor son siempre ingredientes saludables para el diálogo y la comunicación.

Actitudes negativas que dificultan el diálogo

  1. El conocer poco al otro y la poca confianza en el otro pueden provocar celos, prejuicios, malentendidos, reservas…
  2. El talante orgulloso y autosuficiente bloquea a la persona y produce una serie de complejos: sentimientos de inferioridad, de agresividad de decepción…
  3. Tener una postura crítica y negativa ante el otro, crea un ambiente de pesimismo y de falta de esperanza.
  4. La condena y la intolerancia hacia el otro, lo hunden psicológicamente y no le dejan aire humano para respirar.
  5. Las manías, las obsesiones, el autoescucharse, el repetir mil veces las cosas…
  6. La manera y la forma de dialogar. El diálogo suele fallar, no por el contenido, sino por la forma: los gritos, las ironías, las segundas intenciones, la verdad a medias…

La comunicación en los momentos difíciles:

  1. No dejarse llevar por la espontaneidad. Es mejor estudiar y meditar con tranquilidad el problema.
  2. Pedir ayuda y orientación a otras personas cualificadas.
  3. No perder los nervios, ni la esperanza, ni el optimismo.
  4. Saber esperar: Dale tiempo al tiempo que es el mejor remedio contra todos los males (Miguel de Cervantes).
  5. Rezar a Dios pidiéndole su luz y su verdad.
  6. Un silencio oportuno puede resultar fecundo y esclarecedor.

El encuentro y la comunicación sexual:

La sexualidad invita al ser humano a salir de sí mismo y a darse al otro.

El encuentro sexual tiene estas características:

  1. Libertad: Ni imponer al otro, ni dominación , ni explotación.
  2. Igualdad: Hombre y mujer tienen los mismos derechos y la misma dignidad.
  3. Ternura: Sensibilidad y respeto al otro.
  4. Fidelidad: El amor matrimonial es fiel y exclusivo.
  5. Generosidad: Pensar más en el otro que en uno mismo.
  6. Globalidad: No reducir el encuentro sexual a lo puramente genital, ni vivirlo como pasatiempo frívolo, ni como objeto de consumo.

Para pensar

Somos tan… crueles
que prefieres estar unas horas con quien quieres
que toda una vida con quien te quiere,
— o al revés —.
Gracias Gloria Fuertes

 

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana. Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene. Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”. Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

    1. Hábitat: La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

  2. Alimentación correcta: Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

  3. Flores: También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero. 

4. Respete la naturaleza: ¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.

  5. No restrinja su vanidad: Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.

  6. El cerebro femenino no es un mito: Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto . Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer. Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.

  7. No haga sombra sobre ella... Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

  8. Acepte: Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.    

Luis Fernando Veríssimo

  


Publicado por pasion_de_vivir @ 23:00
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Comentarios
Publicado por Oscar Castillo
Jueves, 12 de julio de 2012 | 18:43

Me gusta mucho el artículo sobre la comunicación en la pareja, yo tuve muchos problemas en mi matrimonio por no saber comunicarme con mi esposa; pero desde que hice el esfuerzo, al principio, por comunicarme con ella (ella si es comunicativa, el tercio soy yo), nuestra relación mejoro muchisimo.

Respecto al artículo de Luís Fernando Veríssimo, esta buenazo, lo felicito; gracias Luís Fernando por lo escrito, continene muchas de las cosas que entendí para mejorar mi relación con mi hermosa y buena esposa que Dios me dió.

 

Publicado por Invitado
Sábado, 21 de julio de 2012 | 5:09

el articulo escrito esta muy bonito e interesante, ojala muchos hombres y mujeres lean esto para que puedan comprender que el matricmonio es de dos no de uno solo, por eso se dice pareja (par). los dos tienen que hablar el mismo idioma y saberse respetar.... ojala y siga escribiendo cosas positivas para las parejas...F E  L I C I T A C I O N E S...

Publicado por pasion_de_vivir
Viernes, 27 de julio de 2012 | 0:27

Muchas gracias por dejar vuestras valiosas opiniones.

Es tremendo prometer amor eterno a una pareja sabiendo que en la vida solo hay una cosa que nunca cambia que es (el continuo cambio)

Y la aceleración de la vida como la crianza de los hijos, el trabajo, nos distrae y no nos damos cuenta que seguimos cambiando los dos.

Y cuando culminas todo el esfuerzo y los hijos se independizan os quedáis solos y tal vez os deis cuenta que sois dos perfectos desconocidos

(la culpa la tiene el continuo cambio), cambian las prioridades y los valores

Pero no hay nada imposible si hay aceptación del otro tal y como es ahora y tambien una pizca de amor y reconocimiento del esfuerzo realizado por los dos, el resultado de esto seria un sentimiento de plenitud, pero por desgracia no es siempre así.

Os deseo la mejor de las suertes